Recuento de daños
Me siento sola. He pasado los últimos dos años más terribles de mi vida. Sí, los más terribles. Hace dos años, ya teníamos hecha la ampliación del piso donde vivimos con mi familia, en casa de mis abuelos; las cosas se habían "calmado", pero el daño, el resentimiento, el dolor, estaba ahí. Al poco tiempo mi perro, mi pequeño, enfermó; lo cuidamos y lo atendimos de la mejor manera que pudimos. Luego yo renuncie al trabajo, un empleo que ya no tenía sentido para mí. Me pase todo un mes cuidando de él, dándole medicamentos, limpiando cada vez que ensuciaba, haciéndole mimos, quedándome horas y horas a su lado con miedo a que la vida se le escapara en cualquier momento, pero no se fue. Yo me decidí a dormirlo, ver sufrir a ese ser que te ha acompañado tanto tiempo, duele, duele en el alma. Mi hermano, no lo permitió. Llego un momento en que se recuperó, pero después de días recayó y más fuerte; podríamos darle tratamiento, pero era solo aplazar el dolor que sentía y son...