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Hasta el cielo, Mamá.

 Han pasado un poco más de 4 meses y Tú ya no estás. Y tal vez suene a cliché pero, has dejado un vacío que nada ni nadie puede llenar. Este iba a ser un año de muchos cambios aún, ¿recuerdas, má? Iba a ser el año en el que plasmaríamos todos nuestros sueños en nuestro hogar, en nuestro huequito. Pero te fuiste, cuando deberías seguir aquí. cuando faltaba mucho por hacer. Te fuiste cuando faltaban más de tus risas; más del sonido de tu voz bailando por la sala; más de tus anécdotas; más de tus canas en todos los peines de la casa; más de tu aroma; más de tus ojos soñadores; más de tus sueños; más de tus bromas; más de nuestros almuerzos a las 7 de la noche; más de tu lucha y perseverancia; más de tus regaños y tus besos; faltaba más vida. Y la vida es cruel, mamá; te arrancó de mi lado, de nuestro lado sin advertirlo. La vida es cruel, porque te llevó cuando aún te necesito aquí, cuando aún no me siento lista; cuando nos faltaba tanto por vivir. Hoy, me siento tan sola; no tengo ...

Recuento de daños

Me siento sola. He pasado los últimos dos años más terribles de mi vida. Sí, los más terribles. Hace dos años, ya teníamos hecha la ampliación del piso donde vivimos con mi familia, en casa de mis abuelos; las cosas se habían "calmado", pero el daño, el resentimiento, el dolor, estaba ahí. Al poco tiempo mi perro, mi pequeño, enfermó; lo cuidamos y lo atendimos de la mejor manera que pudimos. Luego yo renuncie al trabajo, un empleo que ya no tenía sentido para mí. Me pase todo un mes cuidando de él, dándole medicamentos, limpiando cada vez que ensuciaba, haciéndole mimos, quedándome horas y horas a su lado con miedo a que la vida se le escapara en cualquier momento, pero no se fue. Yo me decidí a dormirlo, ver sufrir a ese ser que te ha acompañado tanto tiempo, duele, duele en el alma. Mi hermano, no lo permitió. Llego un momento en que se recuperó, pero después de días recayó y más fuerte; podríamos darle tratamiento, pero era solo aplazar el dolor que sentía y son...

Papo

Cuando era pequeña tú me contabas sobre Ghandi; le decían “ Bapu ” que en muchas lenguas de la India significaba padre, entonces terminabas diciéndome “Yo soy Bapu” , y sí, el de todos nosotros. Pero terminamos llamándote “Papo” . Ya son un poco más de dos meses que no estás. Meses, días en los que he batallado con el dolor, la angustia. Meses y días en los que mi mente me jugaba malas pasadas, diciéndome que iba a llegar y tú  estarías ahí sentado en tu escritorio esperándome para preguntarme cómo estuvo mi día, ó que tenia que subir rápido porque había que llevarte a la cama, cambiarte, subirte, acomodar tu cuerpo con suavidad y darte mimos para que duermas, quedarnos despiertos hasta que concilies el sueño. Pero, luego caigo en la cuenta de que no estas, de que no habrá Papo  cuando llegue, que ya no tengo a quien cuidar y atender en las noches, no tengo por quien quedarme hasta las 3 de la mañana despierta. No estás. Y es difícil, tedioso, triste. Quiero retroceder...

Junio 23.

¿Sientes? Esa sensación de miedo, nauseas, angustia que se te queda en el pecho; esa sensación de no poder más, de querer gritar sin que nadie escuche.  Esa voz que se te queda atorada en la garganta. La sensación de incertidumbre, de no saber que sucederá. Esa sensación de dolor en la garganta y en el pecho, como si te estuvieras asfixiando. ¿Sientes eso? Ese temor por lo que sucederá, ese temor de pensar que no volverá. La angustia contenida y las ganas de llorar sin final; el dolor de cabeza que se acumula de poco a poco y te demuestra que ya ha sido suficiente. Esa falta de aire cada vez que recuerdas; el temblor frío y angustiante que no es por el clima. El tartamudeo al hablar; no poder articular palabra alguna. Tu vista empañada por aguantar el llanto; el dolor de cabeza que te causa. ¿Lo sientes? Di que sí; porque si así fuese, me sentiría tranquila, no por el hecho de que sintieras dolor, si no por el hecho de que se que sientes lo mismo. Que aún me s...

Noche 1

Estoy aquí intentando no desmoronarme más de lo que ya estoy pero no puedo.  Esta será la primera noche ( después de un punto final que tengo esperanza que tenga punto de regreso) que no escucharé tu voz antes de irme a dormir.  Te extraño, desde el momento que tus labios pronunciaron aquellas palabras que rompieron totalmente mi corazón. Se que estamos igual. Te amo. Lo seguiré sintiendo así pasen millones de años luz, así te olvides de mí. Te amo

Cuatro.

Yo, recuerdo muchas cosas de cuando era pequeña; recuerdo mis garabatos en la pared. Recuerdo que me pasaba dibujando una casa con 2 o 3 pisos, y con su tejado y todo nosotros ahí, supongo que lo que dibujaba era mi casa, y las personitas mi familia. Y es que, siempre viví con una familia muy grande; pero mi familia , era en ese entonces mi padre, mi madre y Jeri. Recuerdo que vivíamos en un pequeño cuarto en el segundo piso de la casa de mis abuelos; era realmente muy pequeño. Creo que ni me llevaba bien con mi hermano (mi madre siempre me dijo que yo quería una hermanita y que cuando el nació yo le pegaba para que llorará). A pesar de todo, supongo que éramos felices. Las peleas, discusiones, llamadas de atención, siempre existieron. Todas aquellas formas que los padres encuentran para castigar a sus hijos. Luego, pasamos a ser 5, vino Gabo; y nos mudamos al tercer piso; más amplio para nostros y mejor aún, independiente del piso de abajo. Pero a pesar de todo, no todo si...

Si no existiera...

Lástima que nunca escuches todo lo que tengo que decir. Me pregunto muchas veces luego de constantes discusiones como sería tu vida sin mí... Te quejas porque soy muy dependiente(dices tú), porque te cuento todo lo que me sucede(incluyendo cosas que nos hieren) por más malo que sea. Si no existiera... no tendrías que andar por ahí aguantando a una "niña" inquieta saltando de alegría porque algo bueno paso, la escuchaste, la abrazaste y le diste un beso de felicitación; ni tendrías que aguantar a una "niña" que llora porque ese día se cayó y espera consuelo por parte tuya y un besito en la frente para sentirse mejor. Te quejas porque tienes que cuidar de mí, porque muchas veces me ves tan pequeña y frágil, que tienes que ver que este bien y que nada me dañe. Si no existiera... no tendrías que preocuparte porque estoy en el hospital por el asma, o que tengo una fuerte gripe; y más aún no tendrías que preocuparte por ir a verme. No tendrías que estar pendiente si me ...