Eres lo que me ata
y me desata al mismo tiempo.

Eres una dulce melodía
después del aguacero.

Eres, tal vez,
mi mayor alegría
y mi más fatal recuerdo.

Tú, ¿eres más que un sueño?
Átame, sedúceme...
Mátame con tus caricias.

Arrástrame a ese valle de delirio,
y simplemente llevate mi vida.

Arrástrame al dolor,
arrástrame a la pasión.

Hazme sentir como nunca nadie ha podido.
Hazme vivir de nuevo contigo.

Simplemente átame.
Y llévame contigo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Valle

Hasta el cielo, Mamá.

Si no existiera...