Máscara
Es sorprendente cuan vil puede ser el ser humano. Cuan marcado de errores y lleno de egoísmo puede ser. Y como incluso en tu propia familia puede aparecer.
Es impresionante lo hábiles que somos para esconder cada imperfección; para decir la "mentira perfecta" que supuestamente no se descubriría pero que en el menor de los casos se alza como una dulce bailarina para demostrarnos sutilmente las mas cruel, descarada y triste realidad que encierran sus temblorosos pasos. Y así mismo, nos envuelve en una danza de la cual deseamos salir desesperadamente, la cual desearíamos nunca haber comenzado a bailar.
Es desesperante cuanto podemos negarle al mundo y más a nuestra propia familia, y cuan desconocidos podemos volvernos.
Hoy mismo me doy cuenta que no los reconozco.
Ayudamos al otro, estamos para él cuando sabemos que sacaremos algún provecho. Prometemos miles de cosas, prometemos ayuda y no la damos; pero incluso cuando la damos, la sacamos en cara, la cobramos; después, nos pintamos la cara con el maquillaje de la persona amable, dispuesta a ayudar a todos y con un gran corazón; por la que incluso la gente "se sacaría el sombrero".
Somos humanos, cometemos errores, ¿no?
Pero también somos miles de personas distintas en una sola.
Es impresionante lo hábiles que somos para esconder cada imperfección; para decir la "mentira perfecta" que supuestamente no se descubriría pero que en el menor de los casos se alza como una dulce bailarina para demostrarnos sutilmente las mas cruel, descarada y triste realidad que encierran sus temblorosos pasos. Y así mismo, nos envuelve en una danza de la cual deseamos salir desesperadamente, la cual desearíamos nunca haber comenzado a bailar.
Es desesperante cuanto podemos negarle al mundo y más a nuestra propia familia, y cuan desconocidos podemos volvernos.
Hoy mismo me doy cuenta que no los reconozco.
Ayudamos al otro, estamos para él cuando sabemos que sacaremos algún provecho. Prometemos miles de cosas, prometemos ayuda y no la damos; pero incluso cuando la damos, la sacamos en cara, la cobramos; después, nos pintamos la cara con el maquillaje de la persona amable, dispuesta a ayudar a todos y con un gran corazón; por la que incluso la gente "se sacaría el sombrero".
Somos humanos, cometemos errores, ¿no?
Pero también somos miles de personas distintas en una sola.
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