Destello

Quédate.
Besa mis labios y miente.
No importa, miente.
Tómame en brazos, corre conmigo.
Tan solo mírame a los ojos, ¿es verdad?
De todas maneras no puedes, no estas.
Nunca, nunca estas.
Entonces, ¿de que me sirve pensar?

Comentarios

Entradas populares de este blog

Valle

Hasta el cielo, Mamá.

Si no existiera...