0.50

Es un juego más que nada, toda la intención repentina de quererme.


Pero eres tan real que me pierdo entre la posibilidad.


Hubiera querido prolongar ese tiempo.


Quisiera que estuvieras conmigo,

y simplemente no te vayas de nuevo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Valle

Hasta el cielo, Mamá.

Si no existiera...